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Calculadora de pintura

Calcula cuántos litros de pintura necesitas, ya sea a partir de las medidas de una habitación o directamente por m², según el número de manos y el rendimiento del producto. Resta automáticamente puertas y ventanas.

Los resultados son estimaciones orientativas y pueden variar según el material, el fabricante, la superficie, la técnica de aplicación y las condiciones reales de la obra.

Cómo funciona

Primero calculamos la superficie de las paredes: en modo habitación, multiplicamos el perímetro (2 × (largo + ancho)) por la altura. A esa superficie le restamos el área de puertas y ventanas.

Después multiplicamos la superficie neta por el número de manos y dividimos entre el rendimiento de la pintura (m² que cubre cada litro) para obtener los litros necesarios, a los que sumamos el margen que hayas indicado.

Por último, recomendamos una combinación de botes (de entre los tamaños habituales) que cubra al menos esa cantidad, sin quedarse corta.

Ejemplo

Una habitación de 5 × 4 m con 2,7 m de altura, dos puertas y ninguna ventana, pintada con dos manos y un rendimiento de 8 m²/L, tiene una superficie neta de 45,4 m². Con el margen por defecto del 10%, necesita aproximadamente 12,5 litros de pintura.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas manos de pintura debo dar?

Lo habitual son dos manos, especialmente si cambias de color o la pared ya tiene pintura anterior. Una sola mano puede bastar para un retoque sobre el mismo color.

¿Cómo sé el rendimiento de mi pintura?

El rendimiento (m² que cubre cada litro) suele venir indicado en el envase del producto. Si no lo tienes, la calculadora usa 10 m²/L como valor orientativo, pero puedes ajustarlo.

¿Debo restar las puertas y ventanas?

Sí, restar la superficie de puertas y ventanas evita comprar pintura de más. La calculadora usa un tamaño medio fijo por defecto (1,6 m² por puerta, 1,5 m² por ventana) — no es un campo editable en este momento, así que si las tuyas son notablemente más grandes o pequeñas, ajusta el número de puertas/ventanas o el margen para compensarlo.

¿Por qué se añade un margen?

El margen cubre imprevistos: cortes, retoques, absorción irregular de la pared o una segunda mano ligeramente más gruesa de lo esperado.